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UNA HORA DE TU TIEMPO

Llega el niño corriendo donde el padre que se encuentra leyendo el periódico, y le dice: “Papi, Papi ¿cuánto ganas por hora?

El padre dirige una mirada severa al niño y le responde a regañadientes: “No me molestes, ¿no te das cuenta de que estoy ocupado y cansado después de un día intenso de trabajo?”
“Pero Papi, dime por favor ¿cuánto ganas por hora en tu trabajo?”

El padre observa al niño, quién con su carita tierna espera una respuesta, y le responde: “Ochocientos pesos por hora”.

“Papi, ¿me podrías prestar cuatrocientos pesos?” pregunta el pequeño.

El padre monta en cólera y a los gritos le dice: “Vete a dormir! ¡No me moleste más!”

Cae la noche… la oscuridad cubre no solo el cielo sino el alma del padre, quien medita sobre lo sucedido. Sintiéndose culpable y queriendo descargar su consciencia dolida, se asoma al cuarto de su hijo.
Con voz baja le pregunta al pequeño: “Hijo, ¿duermes?”
“Dime Papi” responde entre sueños el niño.
“Aquí tienes el dinero que me pediste” responde el padre, y le entrega al hijo cuatrocientos pesos. Se voltea dispuesto a salir del cuarto.

“Gracias Papi” le dice el pequeño mientras mete su manito debajo de la almohada y saca unos billetes arrugados. Llama a su padre y le dice: “Espera Papi, ahora ya completé el dinero.”

Le entrega los ochocientos pesos a su padre y le dice: “¿Me podrías vender una hora de tu tiempo?”

Libro Semillas de Cambio - Tomo 1 - Pildorita 6
Gustavo Tafur Villegas
Presidente
TIMS International