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PILDORITA # 10 NO TENGO TIEMPO.

Sabes hijo, nunca he tenido tiempo para jugar contigo. Encontré tiempo para todo, menos para verte crecer. Nunca he jugado al dominó, a las damas, al monopolio, al naipe o a la batalla naval contigo y siento que me necesitas, pero sabes SOY MUY IMPORTANTE Y NO TENGO TIEMPO.

Soy tan importante para los números, invitaciones sociales y una serie de compromisos ineludibles y dejar todo esto para sentarme y jugar en el suelo contigo... NO, NO TENGO TIEMPO.

Un día viniste hacia mí con el cuaderno de la escuela. Ni lo miré y seguí leyendo el diario. Al fin y al cabo, los problemas internacionales son más serios que los de mi casa. Nunca he visto calificaciones tuyas, ni conozco a tu maestra. No recuerdo cuál fue tu primera palabra. Pero tú entiendes... NO TENGO TIEMPO.

¿De qué sirve saber las mínimas cosas de ti, si tengo tantas cosas grandes que hacer? Vaya. Cómo has crecido. Ya superaste mi cintura. Estas muy alto. No me había dado cuenta de eso; porque día y noche mi vida es una carrera. Y cuando tengo tiempo, prefiero usarlo afuera. Y si lo uso aquí en mi casa, me pierdo enmudecido frente al televisor, o a la radio o al celular, porque la televisión, la radio o el celular son muy importantes y me informan mucho.

Sabes, hijo mío, la última vez que tuve tiempo para ti, fue la noche de amor con tu madre cuando te concebimos. Sé que te quejas y sé que sientes falta de una palabra mía, de una pregunta mía, de un juego contigo o de un puntapié a tu balón, pero... NO TENGO TIEMPO. Sé que sientes falta de mis abrazos, de mis besos, de mis caricias, de reír y de jugar contigo. De ir a pie hasta la esquina del parque a comprar refrescos, de ir hasta la tienda o el supermercado a comprar las monas o los comics. Pero sabes cuánto haces que no salgo a pie por la calle...NO TENGO TIEMPO. Pero sé que tú entiendes: soy un hombre muy importante, tengo que atender a mucha gente, dependo de ellos. Hijo, tu no entiendes de negocios, en realidad soy un hombre sin tiempo. Yo sé que te enojas porque las pocas veces que hablamos, es un MONÓLOGO, SOLO YO HABLO y el 99% es discusión. QUIERO Y EXIJO SILENCIO.

Quiero silencio y quiero tranquilidad. Y tú tienes la pésima costumbre de venir corriendo y tirarte en mis brazos... tienes esa manía, no importa lo que yo esté haciendo. NO TENGO TIEMPO para prestarte atención ni hablar contigo. Qué entiendes tú de táctica, de planeación estratégica, de apertura económica, de globalización de la economía, de inflación, de devaluación, de superávit fiscal y cambiario, de los mercados comunes. VES QUE HABLAMOS MUY DIFERENTES...VES PORQUE NO PODEMOS CONVERSAR. NO TENGO TIEMPO PARA TÍ.

Pero lo peor de todo, lo peor de todo es que si me muriese ahora, desde este instante me quedaría con una verdadera amargura en mi consciencia y un dolor en mi corazón porque NUNCA HE TENIDO TIEMPO PARA ESTAR CONTIGO. Y en la otra vida o dimensión seguramente DIOS no tendrá tiempo de por lo menos dejarme verte, dejarme abrazarte y darte un beso diciéndote cuánto, pero cuánto te quiero......