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PILDORITA # 68 NO HE VIVIDO EN VANO

Basada en un artículo de DOUGLAS MAC ARTHUR

Dame SEÑOR un hijo que sea lo bastante fuerte para saber cuándo es débil y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sienta miedo, un hijo que sea orgulloso, inflexible en la derrota, humilde y magnánimo en la victoria.

Dame un hijo que nunca doble la espalda cuando debe erguir el pecho, un hijo que sepa CONOCERTE A TI y conocerse a sí mismo, que es la piedra fundamental de todo conocimiento.

Condúcelo, te lo ruego, no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero, aguijoneado por las dificultades y los reos. Allí déjale aprender a sostenerse firme en las tempestades y a decirle y a sentir compasión por los que fallan.

Dame, señor, un hijo cuyo corazón sea claro, cuyos ideales sean altos, un hijo que se domine a sí mismo antes de que pretenda dominar a los demás, un hijo que aprenda a reír, pero que también sepa llorar, un hijo que avance hacia el futuro pero que nunca se olvide del pasado.

Y después de que le hayas dado todo eso, agrégale te lo suplico suficiente sentido el humor, de modo que pueda ser siempre serio pero que no se tome a si mismo demasiado serio.

Dale, por favor, humildad para que pueda recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría y la mansedumbre de la verdadera fuerza. SEÑOR, HAZ QUE, SI ALGÚN DÍA FALTO COMO ESPOSO Y PADRE PORQUE ME LLEVAS A OTRA DIMENSIÓN, PROTEJA A SU MADRE Y HERMANOS CON AMOR Y TERNURA Y LOS GUÍE CON SABIDURÍA Y SEA SU LÍDER... ENTONCES, ENTONCES YO SU PADRE ME ATREVERÉ A MURMURAR: NO HE VIVIDO EN VANO.