Si ya habéis conseguido el éxito, vuestra carrera ha dado sus frutos o vuestra empresa ha prosperado, para seguir evolucionando, reflexionad sobre los siguientes puntos.
- Observad Cuáles son las actividades que os producen mayor placer. Dedicaos a ellas y contratad ayudantes competentes para que hagan lo que a vosotros os desagrade hacer.
- Si deseáis disponer de algún tiempo libre para dedicaros a otras actividades, escoged a alguien competente para que cuide vuestros negocios.
- Orientad a vuestro administrador para que desempeñe correctamente sus funciones y no os limitéis a recriminarle sus errores con el único fin de demostrar que vosotros sois imprescindibles en la empresa.
- Tras mucho tiempo dedicación, preguntados: ¿Qué tal comprar un ordenador nuevo o contratar a otro ayudante? si ya sois ricos, ¡dejad de ser pobres!
- Adaptad vuestro negocio vuestra idiosincrasia., Muchas veces, una empresa va a la quiebra porque el dueño ya no se siente motivado trabajar en ella, pero sigue invirtiendo dinero en esta.
- Si ya no deseáis seguir conservando vuestro negocio, venderlo y aceptar que otros tengan éxito en vuestro lugar.
- Siempre que sean necesarios, deberéis demostraros dispuestos a los cambios. El éxito exige un constante perfeccionamiento.
- No dejéis que el éxito enturbie vuestra felicidad.
Roberto Shinjashiki
