ESTÁ A FAVOR DE ALGO: ES AFIRMATIVA Y OPTIMISTA

Una Causa Justa es algo que nos representa y algo en lo que creemos, no es algo a lo que nos oponemos. Los líderes pueden congregar a personas contra algo con bastante facilidad.

Las pueden agitar hasta la locura, incluso, porque nuestras emociones se caldean cuando estamos enfadados o cuando tenemos miedo. En cambio, estar a favor de algo significa estar inspirado.

Estar a favor incendia el espíritu humano y nos llena de esperanza y optimismo. Estar en contra es sinónimo de denigrar, demonizar o rechazar

Estar a favor quiere decir invitar a todo el mundo a unirse a una causa común. Estar en contra concentra nuestra atención en las cosas que vemos para provocar reacciones.

Estar a favor concentra nuestra atención en el futuro sin construir para despertar nuestra imaginación.
Por ejemplo, imagina que, en lugar de luchar contra la pobreza, lucháramos a favor del derecho de todas las personas a mantener a su propia familia. En el primer caso se crea un enemigo común, algo a lo que nos oponemos.
Fija la Causa como si fuera «ganable», es decir, como un juego finito. Nos hace pensar que podemos vencer a la pobreza de una vez por todas.

En el segundo caso, tenemos una causa que podemos hacer avanzar. El impacto de las dos perspectivas es más que semántico. Afecta a cómo vemos el problema / la visión que afecta a nuestras ideas sobre cómo podemos contribuir a algo.

En el primer caso tenemos un problema que resolver, mientras que en el segundo nos da una visión de posibilidad, dignidad y empoderamiento.

No nos inspira «reducir» la pobreza, pero sí «hacer crecer» el número de personas que pueden mantenerse a sí mismas y a su propia familia.

Estar a favor o en contra es una diferencia sutil pero profunda que entendieron intuitivamente los que escribieron la Declaración de Independencia.
ES INCLUSIVA: ABIERTA A TODAS LAS PERSONAS QUE QUIERAN CONTRIBUIR A DICHA CAUSA

Los seres humanos quieren sentir que forman parte de algo. Anhelamos la sensación de pertenencia.

Disfrutamos al sentir que formamos parte de un grupo, como cuando vamos a la iglesia, a un desfile o a una concentración o llevamos la camiseta de nuestro equipo al asistir a un partido.

Una Causa Justa sirve de invitación a unirse a otras personas para hacer avanzar una causa que sea más grande que nosotros mismos.

Cuando las palabras de una Causa Justa nos ayudan a imaginar una visión positiva, específica, alternativa del futuro, provoca algo en nuestro interior que hace que queramos levantar la mano para unirnos a ellos y participar en esa idea.
Una declaración de Causa bien elaborada nos inspira a ofrecer nuestras ideas, nuestro tiempo, nuestra experiencia, nuestras manos, cualquier cosa que pueda ayudar a que avance la nueva visión del futuro que expresa. Así se crea un movimiento. Lo empiezan unas cuantas personas. Su visión idealizada atrae a gente que cree en esa visión.
Esos primeros adoptantes de la idea no pretenden conseguir nada, sino que están ahí para dar. Quieren ayudar. Quieren participar en el camino hacia una nueva versión del futuro. Hacen suya la Causa.

De nuevo, una Causa Justa es una visión específica de un estado futuro que todavía no existe; un estado futuro tan atractivo que la gente está dispuesta a hacer sacrificios para que dicha visión avance.

Lo denominamos visión porque es algo que tenemos que poder ver. Para que una Causa Justa sirva de invitación efectiva, las palabras deben pintar una imagen específica y tangible del tipo de impacto que haremos o de cómo será ese mundo mejor.

Solo cuando imaginamos en nuestra mente la versión exacta del mundo hacia el que quiere avanzar una organización o un
líder, sabremos con qué organización o líder nos queremos comprometer para dedicarles nuestras energías. Una Causa clara es lo que enciende nuestra pasión.

Apoyar a la empresa de alguna forma es una de las cosas que hacen para sentir que hacen avanzar sus propios valores y creencias, su propia visión de un mundo mejor. Se sienten incluidos en la Causa.